Gobierno Morelos

Yecapixtla

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El pueblo de Yecapixtla tiene un origen muy lejano. Existen vestigios que lo llevan hasta el periodo Olmeca como parte de la región Olmeca de la Mar del Sur, periférico al antiguo sitio de Chalcatzingo. Más tarde fue lugar de paso de diversos grupos que peregrinaban del centro a la provincia y de esta al centro.

Los Mexicas conquistaron la localidad que vino a formar parte de los pueblos tributarios de su Imperio. En el siglo XVI, encabezaba una vasta región de tributarios en el oriente del actual Estado de Morelos, denominado la Tlalnahuac. En la época colonial formó parte del marquesado del valle conforme a la real cédula de donación de Carlos V al conquistador Hernán Cortés, como una de las cinco villas del Marquesado.

Hernán Cortés ve con especial interés a Yecapixtla; pone casa allí, tomando tierras entre Mexquemeca y Ocuituco, pone huerto de árboles frutales; conserva el sistema de tributación establecido y en 1525 lleva frailes para evangelizar la región

Consumada la independencia del gobierno español, el pueblo se ve relegado de la búsqueda del proyecto nacional y solo tiene esporádicas participaciones cuando se ve amenazado como cuando los plateados azotan los pueblos de la región. La historia escrita cede el paso a las tradiciones que hacen surgir personajes parcialmente históricos como D. Martín Sánchez Chagoyán, el arriero Don Macario y de igual manera el crecimiento de las mayordomías de Padre Jesús, La Virgen de la Soledad, La Dolorosa, Santo Entierro y otras numerosas devociones que dan origen a las cofradías del Carmen, la Vela Perpetua y más tarde la de los Adoradores. A finales del siglo, en plena época Porfirísta, Yecapixtla tuvo un breve periodo de auge económico con la llegada del Ferrocaril.

Así Yecapixtla, a la mitad del siglo XX, tocó a las puertas del desarrollo, sin tradiciones, casi sin historia, desvalorizando y dispuesto a recibir cualquier penetración cultural. Llegó nuevamente la energía eléctrica, una nueva carretera, el teléfono y hasta la banca que pronto huyó ante la deficiencia financiera de la población; al parejo llegaron las estridencias visuales y auditivas que al encontrar una cultura obscurecida, atrajeron a la nueva generación.

Así se terminaron tradiciones como las del Carnaval, la Charrería tan famosa en la región, el mercadeo de los productores regionales, el trueque, el antiguo mercado fue deformado y subastado por un presidente municipal, los bailes tradicionales, las carreras de caballos y las graciosas madrinas se extinguieron mientras una nueva generación adopta nuevos y extraños intereses.

Sitios de interés

El monasterio de San Juan fue construido entre 1535 y 1540; la afluencia de recursos permitió no solo que se construyera en poco tiempo sino también que tuviera una afino acabado, tal que hacia decir a los agustinos con orgullo que "era una de nuestras mejores casas". El monasterio manifiesta dos trazas arquitectónicas lo que permite pensar que los primeros frailes habían iniciado la construcción de una casa; pero los constructores del monasterio que conocemos fueron los agustinos.

Es famosa la cecina de Yecapixtla, se acompaña con queso y crema de Achichipico, los pitos de tzompantli (flores de colorín), la cecina es de res y también de carne de puerco enchilada.

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